Debe acelerarse paso para cumplir con cambios en materia laboral, viene la firma del T-MEC

Especialistas en materia laboral expusieron que con o sin pandemia se firmará el T-MEC y entonces empiezan estos compromisos que ya tienen fechas específicas.

El primero de julio se firmará el acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y ello obliga a acelerar el paso para cumplir con las nuevas obligaciones comerciales, a la par de la implementación de la reforma laboral, pues hasta ahora el gobierno americano mantiene un nivel de cumplimiento que implicará mayor compromiso de México.

En el webinar “Estrategia para enfrentar los cambios laborales frente al T-MEC y la Reforma Laboral”, los especialistas en materia laboral expusieron que “con pandemia o sin pandemia se firmará el T-MEC y entonces empiezan estos compromisos que ya tienen fechas específicas, no veo cómo el Poder Judicial pueda decir que se recorra seis meses más el cambio en la impartición de justicia, veo poco probable, toda la infraestructura americana ya está establecida”, dijo Oscar de la Vega de D&M.

En su turno Blanya Correal, especialista en negociación colectiva, expuso que hasta ahora sólo el gobierno americano ha tomado en serio el cumplimiento de los tiempos del acuerdo comercial y va cumpliendo su cronograma; en tanto, en México empresas y sindicatos aún siguen esperando.

Cabe señalar que el Comité Intersecretarial de alto nivel, mantiene reuniones periódicas, incluso con la titular del Trabajo, Luisa María Alcalde Luján, para evaluar el cumplimiento y la creación de todos estos nuevos centros que van a desarrollarse, “incluso con la posibilidad que da hoy la reforma laboral de la no sindicalización; pese a que los impulsores de la reforma querían lo opuesto. Ahora se creó una nueva opción para que el trabajador sea quien decida si quiere o no pertenecer a un sindicato”.

A los americanos, sostuvieron los especialistas, les interesa de manera muy importante terminar con el dumplig laboral -bajos salarios y contratos de protección- por lo que en México se generará presión en los salarios y las condiciones de los trabajadores mexicanos; sobre todo en las empresas esenciales como la automotriz, o la minería.

 

Nota publicada en El Economista, sección Empresas por María del Pilar Martínez